miércoles, mayo 27, 2015

ASADO CINÉFILO

 PARA MI Y OTROS MUCHOS BARCELONESES, LOS MIÉRCOLES A LA NOCHE SON PROPIEDAD CASI ABSOLUTA DEL CINE FÓRUM. El programa es triple, como los de las salas de barrio de otros tiempos. Una buena película para empezar, una agradable cena para seguir y una charla-discusión, a veces muy acalorada, para despedir la función hasta el miércoles siguiente.
 
La propulsora del invento es Silvia Silviado.
También es suya la casa donde se hacen las reuniones; tanto como su corazón, algo partío entre las películas y el tango, entre la ciudad de Barcelona y esa otra, no menos cinéfila, aún más tanguera, que es la rioplatense ciudad de Buenos Aires.
Este año los arrebatadores, irresistibles aires de la ciudad porteña, la llevarán antes de tiempo, por lo que las reuniones de "miércoles a la noche cine" se suspenden hasta mediados de septiembre.
Había que despedirse alegremente (¡los finales felices son siempre los mejores!) y Martín and Sherry pusieron casa y parrilla a disposición de los cineforofos. El primero, además, se ocupó de mantener las llamas vivas y las carnes en su punto.
 

 
 
HACIA ALLÍ FUIMOS TODOS.
Algunos menos decididos sobre el rumbo a tomar...
Por suerte para los indecisos, la comandante Silvia estuvo SIEMPRE ALERTA





NO TODOS COMIERON CARNE,
PERO NADIE SE QUEDÓ CON LA BOCA CERRADA

 



























 
DEBO DECIR que el que ahora escribe y antes (casi sin darse cuenta)
fotografió,
se lo ha pasado más que bien...
VEAN SI NO:

 
No duermo, sólo descanso.
Si no fuera así, ¿quién hubiera sacado el selfie?

sábado, abril 25, 2015

TIEMPOS DE IBIZA


Desde 1976 a 1989, viví, vivimos, en Ibiza.
Allí hicimos serigrafía, diseño de carteles y ropa, decoración de escaparates y ambientación de discotecas y bares. También tuvimos una pequeña tienda, DADÁ, con ropa exclusivamente creada por nosotros bajo la marca Bertini-Chapuis, Ibiza.
El viento, las horas, se llevaron casi todo.
Quedan recuerdos, sentimientos y algunos rastros en papel.
Son estos: imagen de marca para la cafetería Marysol, notas de diversos medios sobre la ropa Dadá de Bertini Chapuis, ilustrada con su chaqueta más vendida (de estampado serigráfico diferente en cada una de ellas) y de su único, primer y último, desfile para ADLIB (1986), más artículos específicos sobre Dante Bertini y también de su firma junto a Jorge Chapuis.

 



 

martes, marzo 31, 2015

CUMPLEAÑOS ILUSTRADOS

EN MI PÁGINA DE FACEBOOK
D(IBUJ)ANTE BERTINI
(AHORA BLOQUEADA EN SU DIFUSIÓN
POR PURO INTERÉS ECONÓMICO DE LA EMPRESA),
SUBO (¿SUBÍA?) RETRATOS DE ALGUNOS PERSONAJES
EN EL DÍA DE SU CUMPLEAÑOS:



 
VINCENT VAN GOGH, CARLO ANCELOTTI, SARAH VAUGHAN
ALVARO POMBO y DOUGLAS ENGELBART (inventor del mouse)
SON ALGUNOS DE ESOS PERSONAJES RETRATADOS

martes, marzo 03, 2015

(E)migrante

PLUS DE NOTA:
“Vivir en Barcelona”. Escribe Dante Bertini para NLRevista.

El pedido editorial decía:

...Y "de vos", si te parece bien, necesitaría:
1) el año de llegada a Barcelona.
2) Si podés decir (comparando con Bs As) que “te recibieron con los brazos abiertos”
3) Si entraste fácilmente en el mercado editorial.
4) Donde ver obras tuyas en internet (esto es para que los lectores vean fácilmente tus obras)
Aunque hay una pregunta que tengo que hacerte al final, porque ustedes se la hicieron al principio: por qué elegir Barcelona, y no Madrid? Te mando un gran abrazo! Me dirás algo?

No se si podemos elegir, o las circunstancias, supuestamente ajenas, nos eligen a nosotros, ubicándonos en ese lugar al que en realidad pertenecíamos. Escapé de una Argentina que se sumergía en el terror para llegar a un Madrid ajeno, enlutado, invernal, poblado por gente ensimismada y temerosa del futuro. Fue a finales de 1975, un mes después de la muerte del "Generalísimo" Franco.

Francamente, quería volver lo antes posible, pero los amigos de Buenos Aires me decían que no lo hiciera y los de Barcelona me conminaban a hacerlo sólo después de conocer "su" tierra.

Me dejé arrastrar por el deseo ajeno, ya que los míos eran confusos, estaban enceguecidos por la nostalgia.
De aquella Barcelona primaveral del 76, detenida en el tiempo, oscura y pueblerina, a la Ibiza blanca de los cuerpos desnudos y las melenas desatadas, había un barco barato y pocas horas de viaje.
Sirenas y sirenos isleños con marcado acento rioplatense usaron sus mejores cantos para atraerme hasta sus costas, y por fin, varios meses después de mi llegada a Barajas, fui recibido, allí sí, con los brazos abiertos.
Me quedé 13 años, gozando de aquel aislamiento multitudinario, aprendiendo a vivir en tierra ajena, disfrutando de una juventud física y mental que no me había(n) permitido vivir antes.

Ya maduro, atraído una vez más por mis raíces urbanas, probé varias ciudades míticas, hasta que en 1990 recalé nuevamente en "la vella" Barcelona, ahora renovada y preolímpica.


Allí estoy todavía. En todo este tiempo gané un prestigioso premio literario, dibujé en periódicos y revistas, formé parte de jurados de plástica y de cine, pertenecí a las juntas directivas de distintas asociaciones catalanas de escritores y dibujantes (APIC, ACEC), renové casas, diseñé ropa, carteles y cubiertas de libros.

¿Brazos abiertos? Por aquí son poco afectos a esas exteriorizadas demostraciones de cariño.
Ellos dejaron que lo hiciera y yo pude permitírmelo.
No descarto Madrid: es mi otra casa. El lugar donde recalo cuando quiero abandonar la domesticidad cotidiana sin alejarme demasiado de mi actual terruño.

 

martes, febrero 17, 2015

Ay, balance, balance...

 
Se acaba este año... y qué?
Que nunca más habrá otro año como este.
Que nunca viviré otro 2014.
Que afortunadamente no será el último año de mi vida.
Que para mi desgracia, podría serlo.
¿Fue un año de mierda o un año feliz?
Tuve un carcinoma, ¡qué tristeza tan profunda!
Cuánta pena tuve de mí...
Sin embargo decidí combatirlo sin caer en la depresión y encontré, me acercaron, las ayudas técnicas necesarias para hacerlo.
Hoy ya no lo tengo, y según parece -y me dicen todos lo médicos que me tratan-
no moriré de esta visita inesperada.
Es para sentirse muy feliz.
Fue un año de nostalgias, pero sigo estando donde estaba un año atrás.
Quizás porque comprendí que nadie esperaba mi hipotética llegada
en ningún lugar distinto a este en el que estoy ahora, y donde yo,
aunque solo, me llevo encima siempre.
En la parte más oscura de este año, mi adorado gato Federico decidió marcharse después de quince años de cariñosa, cálida, respetuosa, adorable cercanía.
No podía, se me hizo imposible, no pude retenerlo.
Aunque muy herido, logré sobrevivir a tanta ausencia.  
Adiós, cariño. Me faltas en cada rincón de la que fue también tu casa.