miércoles, abril 02, 2014

+ DIBUJOS DEL D(IBUJ)ANTE BERTINI

 
 
 
 
                                
LOS LE PEN, ERNEST HEMINGWAY, BOB DYLAN, SALVADORA MEDINA, HANS CHRISTIAN ANDERSEN.
 
 
 
TOM SHARPE Y ENRIQUE SANTOS DISCÉPOLO (DISCEPOLÍN)
 
 

viernes, marzo 28, 2014

BEA(TRIZ DOUMERC), ADIÓS


Esta mañana, mientras desayunaba, recibí un email:
 
Querido Dante:
Para decirte que ayer, 26 de marzo, la Bea de todos los veranos y de todos los inviernos, se ha ido, tranquila y en calma.
Un abrazo muy fuerte
Gabo
 
 
Sabía que pocos meses atrás había despertado sin despertar, sin embargo, aunque las esperanzas de una recuperación eran remotas,
algunos guardábamos la ilusión de un milagro.
Ahora, su hijo Gabriel me anunciaba que ya no volveríamos a verla nunca más.
Quizás por causa de esta idea insoportable, me sumergí un poco más en la corriente que me había acercado tan mala noticia
y busqué su cara, esperando encontrarme con muchas versiones de aquella mujer tan afectuosa como inteligente,
tan cálida en su hospitalidad como aguda en sus observaciones;
una parienta adoptiva que solía recibirte feliz, acompañada siempre por sus empanadas y sus ironías.
 
Había una sola foto, sólo una, junto a una lista de su extensa obra.
No llegué a conocerla en esa, su espléndida, bellísima juventud.
La escritora argentina Beatriz Doumerc fue uno de los regalos imprevistos de mi exilio europeo, cuando,
ya viuda del artista plástico Ayax "Pacho" Barnes, se había convertido en la rama central de una familia tan especial como ella, igualmente cosmopolita y variada, además de numerosa.
Para nuestro dolor, se murió ayer con 85 años.

Me dicen que tranquila y en paz.
Encendida, luchadora, apasionada amante de la vida, espero y deseo que haya sido así.

Adiós, querida.

(La foto de Beatriz en una playa de Punta del Este, Uruguay, es un regalo de su hijo, Gabriel.
Me la envía diciéndome que lo hace pensar en "Un verano con Mónica", la melancólica película de Bergman. Sí, es verdad: Un verano con Bea.)

jueves, marzo 06, 2014

EL CARTEL DE LA MUESTRA DE CINE IBEROAMERICANO DE LLEIDA 2014


LA MUESTRA DE CINE LATINOAMERICANO DE CATALUÑA PRESENTA EL CARTEL DE LA 20 EDICIÓN
La Muestra se celebrará en Lleida (Lérida) del 4 al 11 de abril, ha presentado el cartel de su 20 edición: una creación del diseñador Dante Bertini, quien explica que en esta ocasión, para celebrar la 20 edición de la Muestra, ha decidido alejarse de las habituales ilustraciones fotográficas o pictóricas sobre temáticas afines a ella y nos subraya: “Contradiciendo al tango, estos veinte años son mucho. Mucho cine, mucho trabajo, muchas visitas, muchos encuentros, muchos amigos, muchas buenas películas. Muchos recuerdos, en suma. Y si a veces los recuerdos son sombras en nuestra memoria, para mí, el recuerdo de estos años está lleno de imágenes, destellos, color, nombres, personajes. Superpuestos y mezclados –la información es cuantiosa- pero tan cálidos y vibrantes como el rojo que elegí de color predominante. En el UNO está Lleida, no podría ser de otra manera, y el CUATRO, con esa pierna quebrada, tanguera, nos muestra el camino futuro, el comienzo de otra década de descubrimientos y revelaciones.”

La Mostra, que se celebrarà a Lleida del 4 l’11 del proper mes d'abril, ha presentat el cartell de la seva 20 edició: una creació del dissenyador Dante Bertini, que explica que en aquesta ocasió, per celebrar la 20 edició de la Mostra, ha decidit allunyar-se de les habituals il·lustracions fotogràfiques o pictòriques sobre temàtiques afins a la Mostra i ens subratlla: "Contradient al tango, aquests vint anys són molt. Molt cinema, molta feina, moltes visites, moltes trobades, molts amics, moltes bones pel·lícules. Molts records, en definitiva. I si de vegades els records són ombres en la nostra memòria, per a mi, el record d'aquests anys és ple d'imatges, centelleigs, color, noms, personatges. Superposats i barrejats - la informació és molta - però tan càlids i vibrants com el vermell que vaig triar de color predominant. A l’U està Lleida, no podria ser d'altra manera, i el QUATRE, amb aquesta cama trencada, tanguera, ens mostra el camí futur, el començament d'una altra dècada de descobriments i revelacions."

martes, febrero 25, 2014

D(IBUJ)ANTE BERTINI EN FACEBOOK:

EL CANTANTE Y COMPOSITOR ARGENTINO LUIS AGUILÉ

GUSTAVO ADOLFO BECQUER, POETA

LUIS SANDRINI, ACTOR ARGENTINO

DREW BARRYMORE, ACTRIZ

ANDREU BUENAFUENTE, PRESENTADOR Y  MONOLOGUISTA ESPAÑOL.

miércoles, febrero 12, 2014

H(0M)ENAJES


 







 
Por orden de aparición: el pintor Baselitz, el músico Charlie García,  Clark Gable,  el pintor estadounidense Basquiat,  el cantautor Luis Alberto Spinetta, Woody Allen, la cantante argentina Elba Picó,  el escritor William Burroughs, Salvador Dalí, Julio Cortázar.

sábado, noviembre 16, 2013

NORMA ALEANDRO: MASTER CLASS


Hace años, cuando la madre de Jorge nos mandaba revistas argentinas cada quince días para que no perdiéramos los lazos con nuestro país de origen, me enteré de que Norma Aleandro iba a estrenar una obra de teatro donde personificaba a María Callas. Llevaba años sin ir a Buenos Aires, pero en aquel momento tuve ganas de tomar un avión y llegar a tiempo para el estreno de aquel acontecimiento, para mí, trascendental.
La había visto en una Hedda Gabler escalofriante poco antes de partir hacia Europa. Dirigida por Alberto Ure, en el elenco estaban también Blanca Lagrotta, Emilio Alfaro, Roberto Durán, Leonor Manso y Heddy Crilla, actriz sutil e inolvidable maestra de actores.
La puesta rompía los cánones clásicos y jugaba con un diálogo discordante entre la acción y la palabra. El texto de Ibsen se respetaba con casi absoluta fidelidad, pero los actores, mientras lo decían, desplegaban técnicas más propias del teatro descarnado y violento de Grotowski. Un tour de force del que todos los intérpretes salían airosos y el público trastocado por la fuerza estallante de una puesta en escena memorable, única, auténticamente revulsiva.
Cuarenta años después, esta mujer increíble vuelve a emocionarme encarnándose en una María Callas terminal, vieja leona que, aunque triste y solitaria, conserva todas las garras y el genio necesario para usarlas sin remilgos ni arrepentimientos.
La esperé a la salida, como solíamos hacer, y con toda seguridad aún siguen haciendo, los fans porteños con sus admirados ídolos. Quería verla de cerca y recordarle que mucho antes del estreno de su Hedda Gabler, había visitado mi pequeño apartamento de la calle Chacabuco, primer piso sin ascensor, en el porteñísimo barrio de San Telmo.
Estábamos con algunos amigos, como cada día, cuando sonó el teléfono. Sería cerca de la medianoche, y aunque éramos porteños, jóvenes y bohemios, nadie se atrevía a llamar a aquella hora a una casa que no fuera la suya, salvo que lo hiciera para dar alguna muy mala noticia. Para nuestra sorpresa era Néstor Tirri, por esos tiempos ayudante de dirección de David Stivel. Me preguntaba si me divertía que viniera a casa para festejar que Israfel, de Abelardo Castillo, (un particular biopic de Edgard Allan Poe) había ofrecido su última función de la temporada aquella misma noche. Dije que sí, sin suponer que nuestro amigo vendría acompañado por parte de la compañía, entre ellos el actor principal, Alfredo Alcón, quizás el más prestigioso de la Argentina, y la por entonces pareja de éste, Norma Aleandro, una actriz de casta, hija y hermana de actores. La visita inesperada se convirtió en una fiesta concurrida y, un poco a nuestro pesar, escandalosa.
Mi vecina de arriba era una cordobesa amable y soportaba con estoicismo nuestra música, charlas y discusiones hasta altas horas de la noche, sin embargo el zapateado flamenco y los olés de mis invitados eran un plus excesivo para cualquiera. Cuando sonó el timbre supe en seguida que era ella y le pedí a Alcón que la atendiera. Una estrategia para alivianar los posibles reproches. La treta tuvo un resultado absoluto. Mi vecina, embobada, terminó disculpándose por la irrupción, pidió permiso al actor para darle un beso en la mejilla y divulgó, por el edificio primero y por todo el barrio después, que nosotros éramos personajes de incógnito que se codeaban con grandes estrellas del cine, el teatro y la televisión.
La otra noche, todavía emocionado por su actuación en Master Class, recordé esta visita a Norma Aleandro, sabiendo que con toda seguridad no se acordaría de una anécdota tan poco trascendente.
Me miró con ternura y dijo: "¡Pero si éramos unos niños!", y enseguida, cambiando el tono y la expresión de su mirada, agregó: "Alfredo está muy malito. Ruega por él".