lunes, noviembre 19, 2007

Casualidad(es)

Los días pasan, inexorablemente. Y entre pitos y flautas -una antigüedad, lo sé- o flautas y pitos -suena más moderno-, se me olvidó escribir, como había amenazado, sobre ciertas coincidencias literarias (ver el post Benjamin Biolay vs Harry Connick Jr. del 7/11/007), coincidencias que, sin quitarme el sueño, me hacen "to think about".
Resulta que hace unos meses, ganó el Premio Loewe de Poesía- bien dotado económicamente, aunque, vaya a saber por qué, no especialmente prestigioso- un señor de nombre Juan Antonio González-Iglesias por su poemario Eros es más. ¿Verdad que parece una conjunción-homenaje a los títulos de dos de mis libros de poemas: Eros desencadenado y Amorimás?
Cuando escribí mi primera, e inocente, novela, Salvajes Mimosas (1992), decidí subtitularla El Cuarteto de Barcelona como recuerdo-broma-homenaje al célebérrino Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell. Cinco años después, en 1997, Manuel Vázquez Montalbán publica El Quinteto de Buenos Aires, en lo que, de no ser él quien era ni ser yo quien soy, podría haberse interpretado como una retribución con intereses devengados, a esa, mi pequeña aportación a los festejos de la Barcelona Olímpica. En el año 2000, otra coincidencia. El brillante y prolífico escritor Javier Marías publica una recopilación de sus notas periodísticas bajo el título de Salvajes y sentimentales. Aunque quizás esto último sólo me resuene a mí. Ni siquiera tengo demasiado claro si los sentimentales son necesariamente mimosos.
Poco después del premio La Sonrisa Vertical (1993), presenté a la convocatoria para subvenciones del Ministerio de Cultura el proyecto para una novela, ajuntando una sinopsis y el primer capítulo ya acabado del libro. Mi pedido fue rechazado. Algunos meses después un escritor sevillano sacó a la luz un largo relato supuestamente ambientado en Argentina, donde, en un extraño episodio de (clari)videncia, no sólo aparecían varios personajes de aquella novela finalmente nunca escrita -todos ellos con nombres por demás singulares, ya que habían sido extraídos del lunfardo argentino- sino también algunas anécdotas casi gemelas a las de la sinopsis presentada al Ministerio.
El filósofo francés Voltaire dijo (entre otras muchísimas cosas) : No existe la casualidad, y lo que se nos presenta en forma de azar surge como un torrente incontenible desde fuentes muy profundas. Sin pretender tanta profundidad, el para mí ignoto grupo musical ¡Miranda! acaba su nada conocida canción Casualidad con esta vibrante y esperanzadora estrofa: Puede ser que este encuentro casual nos lleve a dormir juntos por ultima vez...
La foto que ilustra este post (encontrada casualmente entre las páginas de un antiguo libro sobre Trajes y costumbres de los pueblos indígenas) es de Gian Paolo Barbieri.

15 comentarios:

Mil Orillas dijo...

Esto que cuentas me recuerda a otro post que colgaste, acerca de una estatua viviente a la que la burocracia roba su idea tras burlarse de él.

Qué fuerte...

Ay, la hijoeputez que pica si extiende...
Otra antigüedad, para estar a tono!...

cariños, cacho

Tarántula dijo...

No existen las casualidades. Para mí todo lo existente es producto de la multiplicación infinita de probabilidades de que ocurra cualquier cosa, por lo tanto, todo es un milagro, planeado o casual, pero un milagro.

Hay milagros bajos, viles, y terribles. Para mí este milagro huele a deshonestidad ministerial.

Salute!

Anónimo dijo...

Está constatado que siempre hubo plagios, en todas las épocas, o cierto mimetismo cuando menos. Más ahora que el campo(s) se ha ampliado y las voces multiplicado y sus medios de propagarse se expanden sin remedio de recesión ni filtros, a veces necesarios. Esto enriquece y también limíta, en según que casos
Interesante propuesta de tus novelas, y de la sonrisa vertical...
Acertada cita de Voltaire.
impromptu.

elperdedor dijo...

Estoy perezoso, abúlico, decaído, golpeado y huido... si no fuera por estas minucias me levantaba ahora mismo de la silla, caminaba el metro y medio que me separa de la estantería y buscaba esta historia tuya que he leído de alguna manera como una paranoia de Bartleby, del gran Vila-Matas. Hablo pues de memoria, con todos los errores e imprecisiones que sabrás perdonar, amigo cacho. Enorme peligro es hacerse visible, siquiera un poco. Es como una aduana: si te descuidas te quedas desnudo y sin pasaporte. Aunque también forma parte de la soberbia propia del escritor el pensar que uno tiene todas las ideas del mundo...

En otro orden de cosas... voy a hacerte caso, voy a quedarme y a sufrir como un machote estos arreones que tiene la vida. Procuraré no convertirme en un espectáculo.

Saludos

zbelnu dijo...

Conozco la sensación. Yo paseé mi libro escrito con Rauda Jamis por varios editores que me rechazaron y al poco una escritora comercial que era lectora de confianza de uno de esos editores decidió escribir un libro con el mismo tema. En fin. Pero también es verdad que algunas ideas flotan en el aire y las pescamos varios a la vez...
Y esas fotos de alta sensualidad?

Waiting for Godot dijo...

Para mí tampoco existe la casualidad. Besos.

cacho de pan dijo...

mo: vaya buena memoria. me recuerdas a zbelnu, a quien llamo funes, como el memorioso personaje de borges.

tarántula: no quiero opinar demasiado, solamente consignar. veo este medio como un enorme contenedor, la biblioteca de babel que todo lo conserva. si vuelvo la vista atrás me convertiré en estatua de sal. prefiero seguir caminando, un poco más ligero el corazón de este peso malsano.

impromptu: no me atrevía a hablar de plagios. nunca tendré certezas al respecto.

perdedor: si lo tuyo es enfermedad del alma, confío en que la cures como los hechiceros, usando esas palabras que tan bien conoces.
apenas leí bartleby, aunque puedo imaginar a vila-matas, ese menteur, poseído por parecidos demonios.

zbelnu: todo es verdad y es mentira...pero esa foto la sacó este señor italiano, fotógrafo de modelos y estrellas, a un nativo de la polinesia francesa. gauguin y jacques brel terminaron sus días por allí. yo me lo estoy pensando.

waiting: un beso nada casual.

Las3Musas dijo...

cacho...
¿Y si la explicación de todo esto es que ya existías antes de ser?
¿Y si la musa que te apunta con su lanza para que escribas te es infiel?
Las ideas no se matan pero ¿se pueden robar?
El otro día me subía al metro y un carterista me sustrajo la idea de un cuento. Cuando lo denuncié, me encontré en la comisaría a Ray Bradbury, describiendo al mismo energúmeno y el mismo cuento.

muy sensual la foto

un beso ruidoso y plagiado de otros tantos :)
musa

zbelnu dijo...

Sí, y qué cuadros aquellos de Gauguin de odaliscas tumbadas... No estaría mal, pero hay que escribir un best-séller para eso...

cacho de pan dijo...

mi esóterica musa: te diré a todo que sí, porque lo de bradbury denunciando el robo me ha gustado mucho...pero hay distracciones y también sustracciones...

zbelnu: mi cuarto adolescente, pintado en gris muy oscuro, tenía en una pared (único detalle decorativo, aparte de una rama de árbol seca), una reproducción del "de dónde venimos, qué somos..." un best seller o la pobreza cubierta con trapitos como este.

Waiting for Godot dijo...

El concurso para ganar el calendario de curas ya ha empezado! Mucha suerte :)

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

Absolutamente de acuerdo. La casualidad siempre deberái hacernos sospechar. O así me lo ha demostrado mi experiencia en estos años intensos. Las ideas se copian, tamizan, estrujan y reciclan y nunca se sabe donde acabarán. Siento que te hayan hecho eso. Es lo peor que pueden hacer a un escritor.

Miroslav Panciutti dijo...

Me sorprendo (seré ingenuo) de que hayas sufrido tamaña casualidad sevillana. Me gustaría pensar, sugiere zbelnu, que hay ideas que están en el aire y que las brisas del Guadalquivir canturrean en lunfardo. Saludos

cacho de pan dijo...

fan: a pesar de todo, lo peor que pueden hacerle a un escritor es no leerlo. gracias por tu apoyo en lo del calendario, aunque en mi casa los curas no entran ni en fotografía(estaban verdes, dijo la zorra).

miroslav: tal vez con lo de las fusiones y la globalización sea como tú dices. una sevillana cantada por goyeneche.

migramundo dijo...

Tenemos experiencias "literarias" semejantes, hermano, pero no importa: son los otros quienes no pueden soportar ni un segundo una mirada directa. Al menos en lo que a mi caso se refiere. Y eso ya me paga. Saludos y gracias por tus visitas.