lunes, enero 24, 2011

cotorras y halcones


Hace pocos días aparecía en el diario La Vanguardia un extenso artículo sobre la preocupación de algunos ayuntamientos catalanes frente a la proliferación de aves no autóctonas, entre ellas las parlanchinas, vistosas y coloridas cotorras argentinas.
Como drástico remedio a esta inmigración natural, no deseada, en la misma nota se anunciaba la reimplantación en la ciudad de Barcelona de un buen número de jóvenes halcones. Una especie autóctona esta, según parece.
¡Adiós a la hasta ahora más que evidente convivencia pacífica -basta acercarse a alguna de las escasas plazas de la ciudad para comprobarlo- entre gorriones, palomas y cotorras!
Los poderosos mandamases, tan afectos a los enfrentamientos de todo tipo, no pueden soportar que otras especies se monten una historia despojada de insultos, disparos y explosiones; una relación incruenta y muy pacífica, bien distinta a la suya.
"¡Invadidos por indignas especies foráneas, muy pronto desaparecerán todas nuestras aves!", proclaman con evidente indignación los susodichos, mientras dan por sentado que todo lo cercano les pertenece.
Para avivar cierta inquietud que ganaba mi alma, por esos mismos días Messi ganó por segunda vez un premio -tan arbitrario como todos, supongo- que lo acreditaba como el mejor jugador de fútbol del mundo y gran parte de los medios "comunicadores" españoles rasgaron sus gargantas clamando al cielo por tanta desvergüenza. Los que conceden el trofeo no habían tenido en cuenta a ninguno de los dos jugadores españoles que conformaban con Messi la terna de favoritos, eligiendo una vez más al "argentino", un tipo sin militancia "argentinista" alguna, formado desde niño en Barcelona y que desarrolla su brillante carrera goleadora en el equipo de esta ciudad, para muchos al menos, española.
Parece que el verde cotorra es inalterable, más fuerte y más "cantor" que cualquier otro.
Después de treinta y cinco años de vida europea, gran parte de ella en tierras catalanas, con un DNI español y larga militancia laboral, creativa y social en Barcelona, me pregunto si no habrá algún halcón adiestrado y hambriento esperando que mi inmigrado ser pase a su lado para demostrarme, de una buena vez y para siempre, de quien son realmente las calles, el aire, las baldosas y hasta los contaminados árboles con todas sus ramas de invernal color marrón miseria, despojadas al fin del molesto, foráneo, extranjero y por ende extraño, verde cotorra.

Posdata: cotorro es una de las palabras que el lunfardo argentino utiliza para llamar a un nidito de amor, al bulín, a la garçoniere francesa...
foto de Alastair Thain

28 comentarios:

dondelohabredejado dijo...

Es un problema en todas partes, no sólo en tu ciudad.
Lamentablemente falta mucho todavía para que todos entendamos que somos valiosos por seres humanos y no deberían existir fronteras ni nacionalidades.
Los argentinos solemos ser muy cotorras, llamamos la atención por no quedarnos callados, por nuestros colores, o por nuestro desempeño... eso no suele gustar, oh oh
Espero que no haya ningún alcón esperándote. Seguramente no serán tan tarados de perderse un artista exquisito.
Por si acaso, cuidate, eh
Te dejo un abrazo grandote, que tengas un día maravilloso.

Dante Bertini dijo...

Marina:
me alegra verte nuevamente por aquí. Eso quiere decir que tus malestares físicos se han solucionado. ¡Aleluya!
Se muy bien de la universalidad de ciertas estrecheces mentales, pero los picotazos duelen igual, lamentablemente.
Te mando un abrazo y te visito.

Gise =) dijo...

Pobres cotorritas, te das cuenta que al final los alcones(catalanes) no dejan de mostrar su "fuerza" por hacer desaparcer todo lo que no pertence a su tierra, pero que pasaria si todos los inmigrantes que vivimos aca y les damos de comer tambien a ellos nos fueramos a tierras donde nos recibieran con mas agrado... quiza tendrian que comerse entre ellos por muy autoctonos que fueran... Ayer mientras paseaba por el Vela,me di cuenta que han termiando la zona hotelera con cemento por doquier sin respetar que el hotel esta implantado en la playa... que pena dan los verdes de esta ciudad....cada vez mas gris....

Ātman dijo...

Hay un método que emplean en París para combatir el excesivo número de palomas y que consiste en que en los parques, se habilitan unos confortables palomares dotados con todo lo que puede desear una paloma: techo, agua y comida; sólo que en la comida va incluido una dosis suficiente de ¡química anticonceptiva! En cuanto a tu dolor por lo que pueda haber de discriminatorio para con las cotorras argentinas, deberías pensar que la medida que cuentas, es más bien disuasoria, y no sólo para las cotorras ¡de allí huirán todos los que se auto consideren alimento para halcones!

Abrazos.

Lansky dijo...

Hay mucho de 'snobismo' y 'zoo xenofobia'; las cotorras de Kramer no hacen más daños que los autóctonos estorninos o las cagadoras palomas

Dante Bertini dijo...

Gise:
cemento gris, cotorras verdes...podría ser una combinación muy elegante, pero parece que no gusta a según quienes.
Sobreviviremos, como la Gaynor, otra cotorra.

carmen dijo...

El mundo es de todos.Todos tendríamos que serlo y ser tratados como tales .Nunca aprenderemos y seguiremos cayendo en los mismos errores.Esto es cuestión de amor y por desgracia brilla cada vez más por su ausencia.
Por favor,que no se callen los Argentinos que hablen como quieran es una alegría oirlos hablar.
Saludicos.

Dante Bertini dijo...

Átman:
cómo conocer realmente los límites del otro?
Cuando me miro al espejo jamás encuentro algo apetitoso en mi carnal envoltura, pero muchos pueblos inocentes han subido a supuestos transportes hacia la felicidad para encontrarse descendiendo al más brutal e inesperado infierno.

Dante Bertini dijo...

Lansky:
usted lo ha dicho bien...me gusta ese término: 'zoo xenofobia'...
habrá que acuñarlo.


Carmen:
después de treinta y tantos años se hace difícil cambiar por la fuerza lo que no cambió el tiempo y la proximidad...
Seguiremos cotorreando, aunque quizás debamos hacerlo en paisajes menos herméticos, más acogedores.
Abracicos

mi nombre es alma dijo...

Se empieza por las cotorras y se sigue por.....y puestos a refranear, cuando las alas de las cotorras veas cortar pon las tuyas a buen recaudo. Escribo esto como una broma pero no dejan de ser palabras para un problema al menos preocupante.

Siona dijo...

oye,muy bien expresado,la rabia y el ruidoso cotorreo,que parece molestar, a algunos...saludos!

Dante Bertini dijo...

Alma:
recuerdas aquello de Brecht?
"Vinieron a buscar a mi vecino..."
Espero tener mis alas a punto, aunque nunca se sabe.
Es MUY preocupante.


Siona:
bienvenida.
No siempre soy tan parlanchín, de tanto cotorreo...o será que sí?

39escalones dijo...

Hoy en día esos presuntos halcones no hacen más que cotorrear. Las especies a veces desaparecen, otras migran y otras se fusionan para crear híbridos que devienen en nuevas especies. Pero nunca faltarán, por desgracia, halcones que cotorreen. Y en España disfrutamos de superpoblación de ellos.
Abrazos.

Mary Poppins dijo...

"Cuando me miro al espejo jamás encuentro algo apetitoso en mi carnal envoltura....."

/???????????!!!!!
Con lo lindo que estas de Jack Nicholson cualquiera te echa diente!

Dante Bertini dijo...

Alfredo:
gracias por estas palabras consoladoras...aunque estos halcones son pocos cotorreadores y, al contrario de los perros, si no cotorrean, pican.
Hitchcock al ataque!!!
Un abrazo, y dos

Dante Bertini dijo...

MaryPop:
usted me turba!!!
Me enrojece!
Y me turba aún más cuando lo releo!
Gracias
y besos...

Caruano dijo...

Es muy probable que en cada esquina se encuentre agazapado un halcón esperando echar la garra. Cosa distinta será que se consiga aniquilar a las cotorras. Más de la mitad de la población de tu ciudad (nuestra ciudad) son cotorras de aquí, de acá, de allá, de acullá, de variegata condición y plumaje que sobrevuela las palmeras, y su aniquilación se vería como un "cotorricidio", como un holocausto cotorril sin precedentes (claro que... si echamos la vista atrás...).
A mí los halcones me provocan risa, no lo puedo remediar.

Un abrazo, Dante.

Mary Poppins dijo...

el de la foto parece el arquitecto Joaquin Torres, no?

Lansky dijo...

Oye Dante, ahora que lo pienso eso de 'cotorras y halcones' suena a una definición de los señores diputados

Dante Bertini dijo...

MaryPop:
me gustaría decirte que sí es él, pero ni siquiera tengo clara la imagen física de ese arquitecto...la foto era muy verde y soy de hacer ilaciones arbitrarias...


Lansky:
palomas y águilas decían años atrás en USA, si no me equivoco, refiriéndose a los partidarios de la guerra y a los que no lo eran tanto...Políticos...

Dante Bertini dijo...

Caruano:
quizás tu risa pueda ahuyentar a los halcones predadores, sobre todo si se une a la de muchos otros -cotorros, cotorras y compañeros de vuelo-, pero precedentes hay y sigue habiendo...para nuestra desgracia.
A todo esto: cotorro es una de las formas del lunfardo argentino para llamar a un nidito de amor, un bulín, una garçoniere francesa...
Abrazos!!!

Naia dijo...

Comprendo tu "suave enfado ::))" . Creo que el territorialismo sucede en cualquier espacio dentro de otro espacio....las diferencias son terribles, suelen ser personas con pensamientos muy estrechos. Por lo que no vale la pena enzarzarse. Hay personas envidiosas, hurañas, egoístas, no toleranes etc... mentes ignorantes e incultas. Lo que menciona Atman , es muy inteligente, con sentido común y humano...Siempre la solución está en "la muerte", en "aniquilar", en "dstruir"...parece ser que es esencia de ciertas personas del globo terráqueo... ¿Hálcones? menuda solución más ridícula.. También estoy un "poquito enfadada", no me gusta la idea de la exterminación de las cotorras... es un asesinato en masa...

Un abrazo grande de osa y besitos..

Naia

Belnu dijo...

qué gracioso lo del cotorro lunfardo... También yo leí de los halcones y pensé en la metáfora justa... Qué alegre foto, buena para consolarme

Dante Bertini dijo...

Naia,
qué bien verte por aquí...
Tampoco a mi me gustan las masacres de ningún tipo, menos aún cuando se trata de inocentes que no han hecho nada malo, salvo existir, y a pesar de esto son expulsadas, vapuleadas, exterminadas.
Abrazos plantígrados y bigotudos.

Dante Bertini dijo...

Zbelnuysabel;
"cuando solo en mi cotorro", dice el tango, de la época en que pertenecer a la raza single no estaba tan bien visto...

Beatriz dijo...

Desde este "nuestro" lugar de cotorros y cotorras te leo y te felicito por tu clara y concisa manera de decir las cosas. "Al pan, pan; y al vino, vino". El beneficio de la madurez es que las palabras nos brotan con más facilidad para decir aquello que queremos.
Lo estamos pasando muy bien afectivamente.¡ Te juro que baile un tango en la Boca con un bailarín profesional!- ¡Qué piernas!. (Tengo fotos para mostrarte)
Todo está hermoso, 35º y más.
Los extraño.Besos-

Dante Bertini dijo...

beatriz (y tello?):
disfruta del cotorreo, que por aquí parece imperar la ley del silencio sepulcral...Los envidio un poquito, aunque me gusta el invierno y disfruto de lluvias y fríos dentro de mi casa...
Un abrazo, y dos

Lansky dijo...

Eres patético, Dante. Y terriblemente acomplejado
Adios