sábado, diciembre 31, 2016

DE GUSTOS Y SABORES



No se puede decir que no te guste...

Te gusto
cuando dibujo sobre la arena
con el dedo índice de mi mano derecha
y todos sonríen por la gracia del niño
que ya no soy, aunque a veces
sólo por jugar, intente serlo

Te gusto
cuando los espectadores eventuales de mi vida
aplauden mis torpes piruetas de amazona sin caballo
mis caras descaradas de payaso doméstico
mis intrépidos, estúpidos, asaltos al vacío

Te gusto
cuando desde la distancia real que nos separa
elogio tu sonrisa, la notable suavidad de tu piel,
la sombra alargada que nubla tu entrepierna
a través del lienzo claro de tus pantalones

No, no puedo decir que no te guste
que te desagrade, me odies o te resulte un tipo despreciable.
Te gusto, sí, te gusto
aunque con la condescendencia del que da propina
a un camarero desconocido o tira las monedas que le sobran
en la gorra boquiabierta de un desesperado

Pero, para serte sincero,
con el corazón abierto
latiendo entre mis manos
como un sexo encabritado,
para serte sincero, te repito,
la forma en que te gusto
no es la que yo esperaba
ni es siquiera la que yo deseo.