miércoles, junio 30, 2010

muerte y transfiguración (adiós, Tom Nicon)

Miércoles, una mañana idiota, sin distracción ni obligaciones. Había escuchado por radio la noticia del suicidio en Milán de un jovencísimo modelo, Tom Nicon, imagen de la campaña publicitaria de Burberry para su colección primavera-verano de este año. Los comentaristas contaron con la misma expresiva voz que utilizan para vendernos dietas, pilchas o condones, que son varios las y los jóvenes modelos que en los últimos tiempos acabaron con su vida de forma violenta, mientras aprovechaban para arrojarnos encima toda su desgraciada ideología de los ricos también lloran y los bellos también se suicidan.
Ya no logran hacer mella en mi acerado ánimo. Aunque nada me apura, salgo de casa temprano para buscar unas gafas que estaban en arreglo y en el buzón del rellano me encuentro varias revistas de Argentina. Las envía con cierta regularidad una amiga de ochenta y tantos años muy querida. Como cada vez que lo hace, intercala entre sus páginas un buen número de recortes de otras revistas y periódicos.
Un trabajo meticuloso de esta amable, fiel y meticulosa señora, tan cercana a pesar de la distancia, tan familiar sin ser familia; una forma muy gráfica y directa de comunicarnos noticias que supone pueden interesarnos.
Entre las páginas sueltas se destaca un titular catástrofe del diario La Nación anunciando que el fuego arrasó una importante estancia en el sur del país.
Seguramente es una pérdida valiosa e irrecuperable, ¿pero cómo entristecerme por algo que ni siquiera conozco?
Doy vuelta la página. En un alarde de coherencia estilística, detrás de la nota sobre el catastrófico incendio aparecen varias columnas de avisos fúnebres divididas en dos grandes grupos: Sepelios y Participaciones.
Un poco de lo mismo. ¿Cómo dolerme por gente que nunca he conocido?
Miguel Andrés O., alias “Andy”, murió en Estados Unidos. Cinco días después sus restos ya están en Argentina, preparados para descansar en el Parque Los Cipreses de las Lomas de San Isidro. Situación acomodada, pienso. Deja mujer, tres hijos, padres aún vivos; ausencia de nietos o hijas políticas: un hombre de mediana edad, deduzco. Sólo aparece el anuncio de su entierro sin ninguna otra esquela, lo que me hace suponer que tenía muy pocos amigos, o ninguno, en su país natal, que es ahora también el de su última morada.
Alejandra A. R., con sonoros apellidos vascos y una hijita de corta edad, entregó su alma al señor en la provincia de Córdoba. Ninguna empresa se enorgullece de haberla tenido entre sus colaboradores más preciados; ningún compañero de trabajo se lamenta de tan sensible pérdida. Sin embargo cerca de doce participaciones atestiguan el afecto que sentían por ella en su comunidad.
Un tal Lalo F. G. (¿Fernández García, tal vez?) parece haber tenido sólo parientes cercanos y una situación económica nada brillante: esquela de tres líneas y entierro en el popular cementerio de la Chacarita.
Al arquitecto F. P. T. le dedican participaciones un total de diecisiete empresas. Los amigos y familiares son menos, pero ayudan a redondear la treintena de esquelas publicadas, ninguna de menos de cuatro líneas. Un hombre carismático, sin duda.
Sor Felisa del Carmen R. tiene una sola participación: la madre superiora junto a las demás hermanas de la comunidad a la que perteneció, anuncian su partida hacia la casa del PadreEterno.

¿Será que una vida ascética depara poco más que unos funerales sin pompa después una muerte por demás sobria, casi imperceptible?
Foto de Jacob Sutton

Posdata: para que se solacen y gocen, que ya saben: son dos días, los dejo en compañía de Richard Strauss, ilustrado por este jovencito encantador de cuyo nombre no he podido enterarme.

37 comentarios:

Luz Martí dijo...

No es que esté pensando en morirme ahora, pero yo quisiera tener una muerte sobria, casi imperceptible, para no molestar a nadie. No hace falta más. El escándalo y los alaridos me parecen un show innecesario que le dejo a la tv.

Miroslav Panciutti dijo...

Todos los días mueren tantísimos y algunos la vieja dama pasa demasiado cerca, lo suficiente para que su guadaña nos hiera cruelmente. Gracias por tu comentario.

Dante Bertini dijo...

Luz:
te acordás del personaje central de 100 años de soledad, el patriarca?
No aceptaba su muerte y gritaba al cielo. No se que querría yo exactamente, salvo la falta de dolor.


Miroslav:
lo siento. Te lo digo nuevamente desde aquí. Conozco muy bien ese sentimiento.

Noemí Pastor dijo...

La antropología esquelera da jugoso fruto literario.

De Lirium soy dijo...

Es que con vos disfruto hasta cuando cuentas las necrológicas jajás!
Perfecto análisis de vidas tan intrascendentes quizás como la mía...
Como en la vida, hay quienes viven en palacetes, otros en monoambientes, y en esa sección del diario sucede lo mismo: se sentirá mejor el que hace gastar a sus amigos tanto dinero para su saludo final? Digo porque elcosto de las participaciones no está al alcance de todos.
El flaco me mató con su muerte y transfiguración, no lo conocía.
En cuanto al modelito... uno más... o uno menos.
Y me hiciste acordar a mis viejos que muchas veces me envían alguna encomienda y agregan revistas y hojas de diarios juninenses que suponen pueden interesarme. Una manera de vincularse, de que no me aleje del todo quizás, no?
Abrazo y que te hayas recuperado totalmente.

39escalones dijo...

Estamos de necrológicas... No me desagrada como epitafio la nota que deja el anciano profesor de filosofía sobre el que filma un documental Woody Allen en "Delitos y faltas": "he salido por la ventana". Qué gran despedida...
Abrazos.

Dante Bertini dijo...

Alfredo:
si no fuera que pienso en la muerte como una sombra furtiva, rápida y silenciosa, que no va dejando huellas por donde quiera que pasa, estaría asustado.
Abrazos sin duelo...


Noemí:
creo que la que da jugo es la parca, y tú, tan afecta a los relatos negros, puedes atestiguarlo. Un abrazo

Dante Bertini dijo...

Deli:
es tal el aluvión de malas noticias
(mientras las vicepresidentas siguen luciendo modelitos como si todo el mundo fuera una pasarela personal, solamente de gas, una familia media pagará 300 euros más al año), que resulta más llevadero tomar las cosas con cierta soltura irónica y despreocupada, mundana digamos, para que duelan menos.
Preciosos esos envíos argentinos, te lo aseguro.
El chiquito que se tiró por la ventana tenía menos de 22 años.
¿Tanto puede doler la vida o fue sólo un último gesto exhibicionista?
Un abrazo para la covacha.

dondelohabredejado dijo...

Qué divina esta amiga que se toma el trabajito de enviarte las revistas y recortes.
A veces viene bien tomar cierta distancia, del modo que sea, con la muerte. Qué aportamos con nuestra tristeza?
También hojeando, puede que encuentres una sección de nacimientos.
El jovencito del que no sabés el nombre tiene el nik de Wzauscher, lo acabo de descubrir gracias a vos.
Ya no es tan jovencito, sus videos en youtube tienen unos tres años.
Los vi a todos y mi preferido es el de Baaaaaaach.
Un abracito, que estés muy bien.

Ātman dijo...

Yo siempre he tenido aversión a las necrológicas, y mira por dónde (gracias a tu post) creo haber resuelto el porqué. El asunto pasa por lo que dices sobre el no sentir por los desconocidos; a los desconocidos ya fallecidos les da igual, pero claro, siempre hay amigos, familia… y entonces te colocas en la tesitura de condescender a su dolor, fingir un sentimiento que no tienes, dar unas condolencias muy convencionales y distantes, o hacer algún comentario metafísico. No me gustan la condolencias, ni las opciones que tenemos ante el dolor de el otro, y cuando he estado en el lugar del afectado, tampoco me ha gustado que me las den. Claro que saber porqué no me gustan no me resuelve el problema de saber qué hacer en dichas ocasiones, aparte de lo que hago habitualmente (esconderme cobardemente). Creo que hay otra opción que sí me gustaría y es la que adoptan los negros norteamericanos con sus espirituals y decir: ¡Qué alegría, otro hermano que pasa a mejor vida!... No sé…, he de seguir buscando una solución.

Liliana dijo...

Cada vez que leo una necrológica me imagino un cuento que puede servir para un guión. Esos avisos despojan o cubren a estos seres limitándolos a cuatro/diez líneas que se repiten invariablemente en otros avisos. Como decían antes: No somos nada... O como decía mi querido Andrés Caicedo: si se deja obra, se muere tranquilo, confiando en unos pocos buenos amigos".
Un abrazo y feliz fin de semana.

Dante Bertini dijo...

Marina,
curiosa, ¡te los has visto todos!
A mí me gustó con la fregona en la cabeza, en plan walkiria wagneriana. Un cuchi, que se decía en otras épocas.
La señora esta de los recortes es casi mi suegra; infatigable escorpiana, incansable abuela, madre que conserva la distancia sin ser esquiva ni prescindente.
Buena persona, en suma.
Te mando un abrazo a través de los oceános.

Sue dijo...

Triste, muy triste.
Un besito.

Dante Bertini dijo...

Átman:
debo reconocer que nunca, ni en la niñez, me impresionaron las necrológicas.
Tal vez porque la muerte fue una realidad muy pronto entre mi familia y poco después, en plena adolescencia, perdí en accidentes de coche a muchísimos amigos.
También a mí me resultaría más fácil cantar, aunque lo hago bastante mal, y bailar, un placer muy cercano, que dar pésames o decir obviedades que nunca te suenan, aunque las sientas, a verdaderas.
Si encuentras la solución, avisa. Igual nos sirve a muchos otros.

Dante Bertini dijo...

Liliana,
tienes alma literaria, de guionista o dramaturga; una buena forma, la de la sublimación por medio del arte, de espantar las fantasmales visitas de la muerte.

Andrés Caicedo era dibujante, verdad? Creo recordarlo de la revista Humor.
Abrazos.




Sue,
lo siento. No era mi intención causar tristeza a nadie.

carmen dijo...

Como siempre enacantada de leerte.
Desde luego el chico del vídeo es muy feliz y vive la música .No creo que a el se le pase por la cabeza lo mismo que al pobrecico modelo .La muerte,mejor no pensar en ella,para que ,si al final es lo que tiene que ser.Pués a disfrutar esos dos días lo mejor que podamos y nos dejen.
Saludicos.

Caruano dijo...

Vengo a disfrutar de esos dos días que nos quedan.
Bonito el gesto de la señora que te manda las revistas con recortes intercalados. Envidia me das.
Abrazo

Dante Bertini dijo...

Carmen:
has entendido lo que pretendía mi post, gracias.
La muerte tranfigurada en vida. Otra posibilidad muy distinta en manos de un joven vital y comunicativo; exhibicionista también, quién no lo es a esas edades, pero con ganas de compartir la belleza del mundo.
Un abracico.


Caruano:
todo un lujo que vengas a pasarlos aquí, aunque espero que los multipliques por un millón al menos.
Esa señora es toda una señora que nos quiere bien. Un lujo.
Te mando un abrazo y otro para los ladradores.

Liliana dijo...

Andrés Caicedo era un escritor caleño (Colombia) que cuando apareció publicada su novela se suicidó (tenía 25 años). Él es uno de mis inspiradores, porque escribía novelas y crítica cinematográfica, creó un cineclub, una revista de cine, y hasta se atrevió a filmar... En mi blog hay varias entradas dedicadas a este ángel inspirador.
Abrazos.

Dante Bertini dijo...

Liliana:
si, ahora recuerdo
Tú me hablaste de él hace tiempo y me mandaste inclusive sus textos.
Me lo confundí con otro porque conocía el nombre y se parece al del otro.
Gracias por la aclaración.

Luzdeana dijo...

Hola Dante, decime, Blogger atrasa o qué está pasando? porque en mi lista de los que frecuento me aparece un posteo tuyo con nombre "traspapelando papeles" y al hacer click aparece el cartelito de "no existe la página"... ya me ha pasado con otos blogs, después esas entradas nunca aparecen... lo has notado?
Qué espanto lo de ese chico... cuántas necrológicas.
Besos.

Beatriz dijo...

No es que sea aprehensiva con el tema que hoy planteas. Sé que es inevitable la muerte. Tal vez por eso esquivo comentarios en el que sólo se me ocurre una palabra- Fin-
Lo que me preocupa es que cuando me llegue aunque mi cuerpo se difumine (no sé en donde , ni me interesa) no deje de existir, es decir que no quede un recuerdo, una huella, eso indicaría que mi vida no ha sido vacía, que la supe aprovechar. Me gustaría que no me olviden al menos aquellos con quienes la he compartido
Me ha gustado especialmente lo que cuentas de la sra. que te envía los recortes de periódicos. Siempre hay un personaje entrañable que nos empuja a creer en el ser humano, a sonreir.
Un abrazo y buen fin de semana-

Dante Bertini dijo...

Diana:
el que atrasa soy yo...o mi dedito índice, que pulsa la tecla equivocada.
Ese post está a medio escribir ya que mi alma está azotada últimamente por diferentes vientos; ella, tan amante de las brisas suaves, ahora se ve de nuevo expuesta a un huracán pasional, a la tormenta perfecta.
Gajes del oficio de vivir, supongo.
Gracias por precuparte así por lo que escribo. Dan ganas de seguir, nuevos impulsos.
Un abrazo, y dos.

Dante Bertini dijo...

Beatriz:
debería pedir disculpas por ocuparme de este tema tan espinoso, que tanta inquietud causa.
A veces olvidamos que nuestros interlocutores tienen sus propios duelos y nos sumergimos en temas poco gratos.
Habrá también alegrías, espero, que poder contar.
Esa señora existe, es real. Por suerte. Abrazos

leon no es feroz dijo...

Como dice Miroslav, la vieja dama nos roza tan cerca a veces,que nos da zarpazos muy crueles..

Yo soy de las que lee la sección de necrológicas, ´donde la noticia de una muerte, te cuenta también la existencia, muy curiosas a veces, de vidas plenas e interesantes. Y mira lo que hace nuestro Lansky, puritita literatura!!

Un beso grande Dante.

Belnu dijo...

Vaya con el jovencito encantador! Hay algo en el calor que parece cercano a la muerte, no sé qué es, pero cuando llega tan radicalmente no puedo evitar pensarlo, aunque en este caso sólo sean necrológicas lejanas

Dante Bertini dijo...

Leónnoferoz:
mis amigos se rien porque uno de mis espacios preferidos de los periódicos es el de las necrológicas...
Se aprende mucho y generalmente no transmite nada del verdadero dolor desesperado que nos provoca la muerte.
Lansky necrológicas? No tenía ni idea.
Un abrazo!

Dante Bertini dijo...

Belnu:
también yo asocio el calor con la muerte, siendo como soy un fruto del noviembre argentino, bastante caluroso.
Quizás sea una referencia literaria, heredada de los autores sureños estadounidenses, de T. Williams y sus personajes sofocados por las calenturas de todo tipo.

Nahahya dijo...

Ahoo Dante!!
Siento que cualquier noticia de muerte nos afecta de alguna manera, aunque observemos que en aparencia no lo estamos sintiendo. En el fuero de nuestro Ser, sabemos que no morímos en realidad, sino que nacemos hacia un estado auténtico y verdadero. Pero...(siempre hay un pero)...nos sentimos afectados cuando, aún sin conocerlo, nos enteramos de la muerte, mejor dicho del "suicidio" de alguién. El suicidio, no es una muerte natural, es la muerte provocada por estar viviendo en una agonía insufrible en este mundo, es la decisión tomada para interrumpir la vida. Y eso , sí que nos afecta en alguna medida. Porque sabemos que hay mucho dolor en ello.
Yo, he leído la noticia de Tom Nico, al cual, es la primera vez que lo veo y me ha afectado bastante. En cambio, el resto no.

¡Qué guapo y divertido estás en la nueva foto! Vaya "mostache" que me llevas!!! (no sé si lo he escrito bien, bigote en francés :):):)

Te dejo un abrazo enorme lleno de aromas cálidos y dulces e verano,
a Fede..pués ya sabes..achuchones miles..

Naia Salud

Dante Bertini dijo...

Naia:
sería "moustache", pero se entiende perfectamente bien.
Para mosquetero me sobran kilos, aunque no me falte corazón ni bigote.

Sabes que mis ideas sobre la muerte no son exactamente las tuyas, muy respetables desde ya; yo creo que cumplimos con nuestra existencia de mejor o peor manera y luego nos fundimos con el todo, tan impreciso como inaccesible.
Hay gente a la que la vida le duele demasiado y no encuentra otro camino deferente al de acabar con ella.

Gracias por pasar, opinar y mandar abrazos aromáticos tan agradables.
Federico se une a mis saludos para ambos.

Stanley Kowalski dijo...

Jamás leo los obituarios. Para qué deprimirme por la muerte de gente que no conozco, además siempre corriendo el riesgo de encontrarte alguno que sí conocés y se olvidaron de avisarte!

Muy original y divertido el post!

BESOTES BUEN FINDE!

Dante Bertini dijo...

Stanley:
una decisión inteligente.
Soy un poquito morboso, lo reconozco.

Un abrazo de fin de semana.
Que lo pases muy bien.

GUIDO FINZI dijo...

Me hiciste acordar del top model israelí Yaron Fink, que realizó anuncios para Burberrys

Un saludo

Dante Bertini dijo...

Guido:
ahora lo busco en google.
Espero que no haya tenido un final tan desgraciado. Sería para sospechar.
Un abrazo

Dante Bertini dijo...

Guido,
ahora ya se quién es.
Modela para señores maduros y luce un perfil parecido al de mi amigo Oscar "Pelito" Gálvez, que fuera top model en los ochenta y es hijo del famoso piloto de coches argentino.

mi nombre es alma dijo...

Dicen que las esquelas reflejan en su pompa o en su sencillez lo que fue una vida. Creo que solo reflejan el dinero del que se dispuso en vida y que se ha dejado en herencia. Que mejor esquela que unos ojos iluminados por las lágrimas...

Un abrazo

Dante Bertini dijo...

Alma:
todo es figuración en las esquelas, sólo figuración.
Como tú dices, el desesperado dolor por la pérdida es difícil de traducir en palabras.