miércoles, junio 17, 2009

Paraísos cercanos


Durante poco más de un año, entre 1995 y 1996, escribí una columna semanal para el diario El Mundo. La que cerró aquel ciclo hablaba sobre los, algunos, paraísos particulares:
Mientras César Ochoa Diez, catalán de Barcelona, coincide con Borges, Jorge Luis, mítico argentino de Buenos Aires, en que el paraíso es una biblioteca interminable, para Paul Dutton, un holandés al que los libros le importan un pepino, no hay nada más parecido al cielo que "cogerse un colocón en Amsterdam", su ciudad natal.
Más preocupados por el bienestar de sus entrañas, el egipcio Rasha El-Saleh opina que el paraíso es "ir al w.c. después de un viaje de ocho horas en autocar", y Paul Grey, australiano de Melbourne, define al edén como "un barril de cerveza que nunca se acaba". Desde poéticos: "Una ligera brisa a través de los árboles"(Nina Vitaniemi, Finlandia), hasta pragmáticos: "Un lugar donde no hay que depilarse las piernas" (Kate Mayes, Australia) o "Un billete sólo de ida para Nueva York" (Salim Dabach, Israel), todos han sido reunidos por Colors, la revista que produce y distribuye la firma Benetton, para su número dedicado a "El Paraíso".
Allí nos enteramos que este lugar, tan cargado de literatura, no necesariamente es un ático pintado de azul celeste y con profusión de nubecitas blancas. Para alguna gente el paraíso puede ser un chalecito con jardín, una sandía, una película cualquiera de Esther Williams, un local público donde todos beben café o "el olor de las sábanas donde ha dormido mi novia". Es allí, en ese espacio sin límites donde las ideas se rozan con las entrepiernas, que los pareceres se vuelven más inquietantes ("En el paraíso la mujer debería poder penetrar al hombre mientras él está dentro de ella"), esperanzados ("Una lesbiana podrá ligarse a una heterosexual, y ésta última, a la mañana siguiente, no se sentirá obligada a fingir amnesia o echarle la culpa al alcohol") y categóricos ("El paraíso es un pene con buen sabor").
¿Y cómo sería el paisaje de ese lugar ideal? Dos cairotas contestan: "Muy blanco, siempre brilla el sol y hay rosas por todas partes"; "Un enorme agujero lleno de estrellas, montañas y árboles. Todo blanco".
"En el paraíso siempre hace buen tiempo", supone el chino Zhao Yu Jie. No opina lo mismo Cheikh Fadel, habitante de Noaudhibou, Mauritania, en la costa occidental de África, lugar que según los meteorólogos tiene el que podría considerarse un clima ideal: "¿Paraíso esto? ¡Qué va! Es aburridísimo".
Las opiniones no son menos variadas cuando se trata de definir a los habitantes de un hipotético cielo: "Todos tienen la piel blanquísima, unos 25 años y son superguapos"; "Allí no hay ninguna supermodelo"; "Todos están desnudos y comen espaguetis"; "Está lleno de monos, sólo monos"; "Está a tope de punks".

Transcribir este texto viene a cuento porque, hace ya quince años y en aquellas columnas, había pedido piedad municipal para los vecinos de la calle Balmes, a mi parecer una de las más agresivamente feas de Barcelona. Estrecha de aceras, ruidosa y despojada de árboles, caminar por ella era lo más parecido a un calvario en el que no apetecía detenerse ni siquiera para recobrar fuerzas. En estos días el ayuntamiento está ensanchando las veredas y plantando en ellas unos tilos jóvenes que alguna vez, supongo, serán preciosos ejemplares de ese árbol de tronco oscuro y flores fragantes.
Paraíso se llama en Argentina a algunas especies de acacia. Acacias son también las que este mismo ayuntamiento mandó podar hace una semana, en plena floración. Frente a aquel acto de malvada inconsciencia, mi paraíso personal se vio atacado en uno de sus flancos más preciados y me quejé aquí mismo por ello. Hoy cumplo dejando constancia de esta buena noticia, poblada de tilos y aceras transitables.
No todo verdor perecerá, según parece.
Foto propia: Drag Kong en el Paseo de Gracia.

25 comentarios:

zbelnu dijo...

Hay que protestar y resistir, aunque no se crea en el éxito. Esta gente arboricida y mafiosa del cemento tendrá que caer algún día... Bonito nombre para esas acacias. Esa siembra de flores y esa sombra provocan esta gente a la escabechina (mal llamada poda, hecha mal y en mal momento, perniciosa)y a la tala. les gusta sólo el cemento ardiente, la contaminación pura, el ruido de máquinas, la escasez de agua...

dondelohabredejado dijo...

Es muy subjetivo el concepto de paraíso. Leyéndote me doy cuenta de que juntando algunos de esos paraísos haría el mío.
Existe? En todo caso, puedo soñar con él y que su imagen anime mi andar...
Mi paraíso tiene muchos libros, pero no tantos como una biblioteca interminable (no los leería a todos y me daría culpa que estén ahí para nada).
No depilarme las piernas sería un horror, preferiría que mágicamente dejaran de salir los odiosos pelitos.
En mi paraíso no es necesario el alcohol, pero dejaría un lugarcito para un divertido colocón en Ámsterdam.
Lo que no podría faltar es el verde. Sin árboles, sin flores, sin naturaleza que me energice, no puedo concebir el paraíso.
Y para mí está claro que tiene que estar compartido con quien amo para que tenga sentido.
Me alegra que hayan plantado tilos en esa calle. Que aunque haya pasado un tiempo, tu pedido se ha escuchado.
Un abracito.

dondelohabredejado dijo...

Todavía falta para llegar a 100.000, sigo participando, ji ji
Beso

Dante B. dijo...

Isabel:
un amigo de Ibiza los llama árboles del cielo, casi lo mismo.

Les gusta lo ardiente y podan a destiempo los paraísos, ¿tendríamos que pensarlos como demonios?

Dante B. dijo...

Marina 1 y 2:
persevera y triunfarás?
Se diría que los tilos corroboran ese aserto.
Supongo que el que caiga en el momento preciso tendrá que ser muy avispado o particularmente afortunado.

Para mí también el paraíso es verde, con árboles, animales, pájaros. Y un lago, a ser posible.
Con esto a mi lado no me importa tener piernas de fauno. Un beso

henohenomoheji dijo...

En las versiones del paraíso que enumeras en tu artículo observo una recurrente oralidad. ¿Será eso señal de que el único cielo posible es el cielo de la boca?
Saludos.

Mary Poppins dijo...

tengo varios paraisos y estan todos relacionados con gente que, sencillamente, amo.

Dante B. dijo...

Henoheno:
lamento contradecirte, salvo que consideremos que todos nuestros deseos son orales.
Desde la literatura a la depilación de piernas, hay para todos los gustos. Abrazo


Mary Pop:
me parece que en general todos hablan del entorno, desde una soledad autoabastecida, paradisíaca.
Será que ya casi nadie cree en el amor?

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

me preocupa esa australiana cuyo paraiso no tendría epilady...Dios...cuanto pelo debe tener esa mujer para decir eso!!

Poli dijo...

el viernes se me hizo tarde y no llegué a retirar el libro de la librería. Ayer con el libro en las manos, caminé 5 cuadras leyendo la solapa, conociéndote. Entendiendo mejor tus comentarios y broncas respecto de la vegetación. Con que jardinero?!! que lindo!
Hoy empiezo a leerte en papel.

Me alegro mucho por esos nuevos paraisos plantados!

Quizá encuentre mi paraiso al pie de un árbol en el ritual de pasear mi perro.
Un abrazo!

mi nombre es Alma dijo...

Mi paraiso cambía a cada instante.

Un abrazo terrenal.

Dante B. dijo...

Alma:
la donna é mobile...
Lo encuentro divertido, vital, inteligente. Otro abrazo sin alas.



Fanma:
Genial! No se me había ocurrido pensarlo desde allí.
El planeta de las simias.

Dante B. dijo...

Poli:
me impresiona un poco saber que estás entrando en ese mundo mío. Si fuera demasiado consciente de esto nunca hubiera escrito, me hubiera paralizado de terror. El miedo escénico, una presentación pública que en este caso es además, íntima, intransferible y personal.
Espero seguir gustándote.
Al final, de eso se trata.
Un abrazo.

Beatriz dijo...

Quisiera vivir la experiencia de habitar en el paraíso pero tener vecinos que hayan vivido en el infierno. Rodearme de verdes, pero sentir que tengo la opción de morder la manzana de Adán.
¿Aburrirme en el paraíso o divertirme en el infierno? Quizás no tenga dudas -
¿Y todo esto a que viene si yo pensaba hablar de árboles!
Perdón Dante creo que me he desviado del tema.
Un romántico beso debajo de un paraíso,(con Jorge incluído).

Fede dijo...

¿Colocón? El paraíso es algo banal. Nadie necesita que su vida sea mejor; lo único que queremos es que no termine. Si fuéramos inmortales todo sería anecdótico.

39escalones dijo...

Gran noticia. ¿También van a instalar huéspedes como el de la foto?
Estupendo artículo, por cierto.
Saludos.

Raúl dijo...

Jamás había oído llamar a un árbol una cosa tan bonita. Porque mira que la palabra "acacia" es preciosa,... pero "paraíso" le gana.

Dante B. dijo...

Beatriz:
creo que aburrimiento o diversión depende en gran medida de las compañías que elijamos o nos toquen.
No debemos preocuparnos, de cualquier manera, ya que infierno y paraíso están aquí, al alcance de la mano. Besos con o sin compañía.


Fede:
no crees que si fueramos inmortales la vida sería un infierno?
Aunque no soy muy dado a la cita bibliográfica, "Todos los hombres son mortales", de Simone de Beauvoir, es un buen ejemplo.

Dante B. dijo...

Raúl:
es un árbol muy afortunado: acacia, mimosa, árbol del cielo, paraíso... Se los merece todos, al menos para mi gusto.


39E:
probablemente se instalen solos, aunque no sé si estarán solamente estos, extrañas mezclas de Pantera Kong.
Gracias, Alfredo


Y abrazos para ambos.

Fernando dijo...

Mi paraíso lo forman las acacias foreciendo.
Muy, muy bueno, Dante.

Dante B. dijo...

Fernando:
tal vez ese paraíso podríamos compartirlo.
Un abrazo y gracias.

Fogel dijo...

Hola Dante, no creas que no paso a leerte, qué si bien ando poco tiempo por la red, algo del mismo se lo lleva una pasadita por tu blog, que no será el paraiso, of course, pero si suele ser un remanso en mis ajetreados días.

Un abrazo

Dante B. dijo...

Fogel:
y tú no creas que no te recuerdo y te extraño.
Volverás a la reglaridad o la regularidad es la actual? abrazos

malditas musas dijo...

desde que vivo en Barcelona, lo observo: año a año podan los árboles tarde, cuando hay verdores... una metáfora tal vez?

genial la foto, dante.

bso!

dante be dijo...

MM:
gracias, musa, creí que iba a verte el lunes, como anunciaste, pero no fue así.

Si lees el post de más arriba verás que todas estas desgracias se las debemos a los payasos mala onda, en este caso, además, jardineritos. un beso.