
Dicen que empieza un año y acaba otro, como si estuviéramos hablando de tabletas de turrón o de paquetes de galletitas.
En realidad no hay finales ni comienzos: las horas se suceden una tras otra y somos los hombres los que las contabilizamos, bautizándolas además, y no siempre de la misma manera.
Sin embargo reconozco que estas fechas de reuniones y excesos gastronómicos sirven también para hacer balances o limpieza de armarios, agendas y desvanes.
Lo haré con las páginas amigas que guardan silencio hace demasiado tiempo. Si acaso me equivoco con alguna y queréis seguir estando aquí, en esta página, con sólo decir ¡hola!, vuelvo a poneros en la lista, ¿vale?
Esta página, tan afecta a recordatorios, adioses y nostalgias, los deja hasta el año que viene con esta perfo-mujer 2010, su inescrutable cara de póker y lo que supongo un silencioso homenaje a quien la precedió en la práctica de los estrambóticos disfraces escénicos: la estilizadísima Grace Jones (Goude). Que se diviertan.
(La sigla F.A.N. corresponde a ese Feliz Año Nuevo que no me atrevo a pronunciar.)

