No se acercan las fiestas de fin de año, lo se, pero arrastrado por un viento sureño de imprevisibles consecuencias e impreciso destino, vuelvo a la que fuera mi casa natal, mi primera ciudad, mi cuna y mi nido, después de diecisiete años de no estar en ella. No quiero gritar que estoy contento, no me atrevo a tanto, aunque sí puedo confesar algunos temores, decir que me deseo suerte, convencerme de que en realidad me la merezco y susurrar, para que sólo me oigan los que están más cerca, mis muy queridos íntimos, que estoy -de manera visible, física y espiritualmente- emocionado.
Los mantendré informados. Mientras tanto, por si el fárrago de los próximos días no me permite colgar más nada, los dejo en compañía de esta pareja de grato recuerdo con la voz de Cat Stevens cantando el tema central de la película. Por razones personales difíciles de explicar, unos y otra me recuerdan a Buenos Aires tanto como su obelisco.
"Tango, tango, sólo se que al evocarte se me pianta un lagrimón..." No es mi caso, lo juro. Me gusta el buen tango -y en este casillero incluyo a todo el tango que me gusta, por supuesto- sin embargo no suelo llorar cada vez que escucho Volver, La cumparsita, Maquillaje o la Milonga Triste de Homero Manzi. Alguien dijo alguna vez que el tango es un pensamiento triste que se baila. Algún otro -vaya a saber por qué razón, más resentido- que era el lamento de un cornudo. Puede que sea así, aunque deberán reconocer que hay pocos cornudos en el mundo con tanta capacidad poética como la que despliegan los grandes letristas del tango: Ya sé, no me digás, tenés razón: la vida es una herida absurda; Y estas notas que nacieron por tu amor, al final son un silicio que abre heridas de una historia; Sur, paredón y después, sur, una luz de almacén, ya nunca te veré como te viera, recostado en la vidriera y esperándome; Fuí un gil porque creí que me inventé el amor, un gil que alzó un tomate y lo creyo una flor; Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando, su boca que era mía ya no me besa más; Por eso en tu total fracaso de vivir, ni el tiro del final te va a salir; He llegado hasta tu casa, yo no sé cómo he podido, al llegar hasta el umbral, un candado de dolor me detuvo el corazón; Venías por el sendero, delantal y trenzas sueltas, castigo me dió tu mano pero más me dió tu ausencia; Vuelvo vencido a la casita de mis viejos, cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria: los veinte abriles me llevaron lejos, locuras juveniles, la falta de consejo... No creo que haga falta seguir. Son frases de tango que llevo prendidas a mi memoria desde que era un pibe rockero al que no le gustaba para nada el tango. El tango es pura ideología, desde ya. Y no precisamente optimista. Abandono, decepción, miseria, engaño, deslealtad, amores imposibles, enfermedad, tristeza. Los condimentos que nunca faltan en la mesa de un pobre. Si no tienen algún disco de tango en casa, pasen un rato por You Tube o visiten Todo Tango y presten atención a las letras. Entenderán mejor de qué estamos hechos muchos argentinos... y también por qué los anglosajones nos vendieron con tanta facilidad un cielo lejano, irisado y con diamantes. Jorge Luis Borges aseguraba aborrecer el tango canción. Le parecía que la inclusión de la letra cantada había destruído la esencia más pura del tango. Ironías del destino, burlas del tiempo que siempre acaba por modelarnos a su antojo, casi al final de su vida el mismo Borges permitió que compositores jóvenes pusieran música a varios de sus poemas e inclusive llegó a escribir alguno especialmente para ser cantado. Al final todos somos Edipo: pretendiendo escapar del augurio siniestro, terminamos cayendo en él de la forma más ciega.
Durante poco más de un año, entre 1995 y 1996, escribí una columna semanal para el diario El Mundo. La que cerró aquel ciclo hablaba sobre los, algunos, paraísos particulares: Mientras César Ochoa Diez, catalán de Barcelona, coincide con Borges, Jorge Luis, mítico argentino de Buenos Aires, en que el paraíso es una biblioteca interminable, para Paul Dutton, un holandés al que los libros le importan un pepino, no hay nada más parecido al cielo que "cogerse un colocón en Amsterdam", su ciudad natal. Más preocupados por el bienestar de sus entrañas, el egipcio Rasha El-Saleh opina que el paraíso es "ir al w.c. después de un viaje de ocho horas en autocar", y Paul Grey, australiano de Melbourne, define al edén como "un barril de cerveza que nunca se acaba". Desde poéticos: "Una ligera brisa a través de los árboles"(Nina Vitaniemi, Finlandia), hasta pragmáticos: "Un lugar donde no hay que depilarse las piernas" (Kate Mayes, Australia) o "Un billete sólo de ida para Nueva York" (Salim Dabach, Israel), todos han sido reunidos por Colors, la revista que produce y distribuye la firma Benetton, para su número dedicado a "El Paraíso". Allí nos enteramos que este lugar, tan cargado de literatura, no necesariamente es un ático pintado de azul celeste y con profusión de nubecitas blancas. Para alguna gente el paraíso puede ser un chalecito con jardín, una sandía, una película cualquiera de Esther Williams, un local público donde todos beben café o "el olor de las sábanas donde ha dormido mi novia". Es allí, en ese espacio sin límites donde las ideas se rozan con las entrepiernas, que los pareceres se vuelven más inquietantes ("En el paraíso la mujer debería poder penetrar al hombre mientras él está dentro de ella"), esperanzados ("Una lesbiana podrá ligarse a una heterosexual, y ésta última, a la mañana siguiente, no se sentirá obligada a fingir amnesia o echarle la culpa al alcohol") y categóricos ("El paraíso es un pene con buen sabor"). ¿Y cómo sería el paisaje de ese lugar ideal? Dos cairotas contestan: "Muy blanco, siempre brilla el sol y hay rosas por todas partes"; "Un enorme agujero lleno de estrellas, montañas y árboles. Todo blanco". "En el paraíso siempre hace buen tiempo", supone el chino Zhao Yu Jie. No opina lo mismo Cheikh Fadel, habitante de Noaudhibou, Mauritania, en la costa occidental de África, lugar que según los meteorólogos tiene el que podría considerarse un clima ideal: "¿Paraíso esto? ¡Qué va! Es aburridísimo". Las opiniones no son menos variadas cuando se trata de definir a los habitantes de un hipotético cielo: "Todos tienen la piel blanquísima, unos 25 años y son superguapos"; "Allí no hay ninguna supermodelo"; "Todos están desnudos y comen espaguetis"; "Está lleno de monos, sólo monos"; "Está a tope de punks". Transcribir este texto viene a cuento porque, hace ya quince años y en aquellas columnas, había pedido piedad municipal para los vecinos de la calle Balmes, a mi parecer una de las más agresivamente feas de Barcelona. Estrecha de aceras, ruidosa y despojada de árboles, caminar por ella era lo más parecido a un calvario en el que no apetecía detenerse ni siquiera para recobrar fuerzas. En estos días el ayuntamiento está ensanchando las veredas y plantando en ellas unos tilos jóvenes que alguna vez, supongo, serán preciosos ejemplares de ese árbol de tronco oscuro y flores fragantes. Paraíso se llama en Argentina a algunas especies de acacia. Acacias son también las que este mismo ayuntamiento mandó podar hace una semana, en plena floración. Frente a aquel acto de malvada inconsciencia, mi paraíso personal se vio atacado en uno de sus flancos más preciados y me quejé aquí mismo por ello. Hoy cumplo dejando constancia de esta buena noticia, poblada de tilos y aceras transitables. No todo verdor perecerá, según parece. Foto propia: Drag Kong en el Paseo de Gracia.
Sólo una cosa no hay. Es el olvido. J.L.Borges, Everness.
Tendría seis años -o cinco, o cuatro, lo mismo da- cuando pedí a mi hermano mayor que me dejara ver, aunque fuera por un momento, sus revistas de historietas. Me dijo solamente "no", sin siquiera levantar la vista de lo que estaba haciendo, y cuando le pregunté el porqué de su negativa, me contestó que él no necesitaba razones para hacer las cosas. Compungida, a punto de llorar, dolorosamente castigada en un lugar sin nombre al que luego, con más años, bauticé como amor propio, sólo atiné a amenazarlo con contar todo aquello a nuestros padres. Logré que al menos me mirase, pero también que me hiciera una confesión desoladora: antes de dejar que tocara sus revistas él prefería romperlas. Y lo hizo frente a mi, lenta y concienzudamente; sonriendo.
Así comienza "El hombre de sus sueños", novela con la que gané el Premio Sonrisa Vertical de novela erótica de editorial Tusquets en el año 1993. Los jurados fueron el director de cine Luis García Berlanga, la editora Beatriz de Moura y los escritores Juan Marsé y Almudena Grandes. En estos días, el Circulo de Lectores de Random House Mondadori ha reeditado la novela para sus asociados. Según parece, la historia de estos tres personajes atrapados en un particular huis clos doméstico y sexual, sigue conservando interés casi dieciséis años después de su primera edición de veinticuatromil (24.000) ejemplares. Ilustran: Adan y Eva de Tamara de Lempicka (primera edición) y una foto de la cubierta en la nueva edición del Círculo de Lectores. Posdata: esta mañana, hojeando el Babelia, me entero de la muerte de Rafael Conte. Fue este pasado día veintidós, y yo, por vaya a saber qué triquiñuelas de mi memoria, no consigné su nombre entre los de los miembros del jurado que premió, por unanimidad, mi novela. Lo nombro ahora, compungido, cuando ya no está con nosotros.
Todo el material literario y gráfico de este blog es autoría y propiedad de (c)Dante Bertini, salvo indicación contraria.
En caso de uso, mencionar la fuente.
[image: Lost in Air]Lost in Air
Writer-director Jessie Andrews explores longing, identity, sexuality, and
the human desire to escape your own inner world f...
En la revista digital "Cualia" se publica una entrevista cruzada con mi
muy admirado José Ángel Barrueco.
Artículo completo en el siguiente enlace:
htt...
Heme aquí, la que convocáis a este Tribunal, la madrastra de Hansel y
Gretel. Que me conozcáis como tal se debe a la pacatería de los Grimm. De
hecho, en l...
Sucios Poemas De Amor es el último libro del poeta Rafael Calero Palma. Un
libro donde ese misterio llamado “amor” va y viene, abre y cierra puertas,
sale ...
*—La obra de Enrique Fornieles se despliega como una cartografía sensible
donde el paisaje, la abstracción y la memoria convergen en un delicado
equilibr...
*Año nuevo,,,y no hay nada nuevo bajo el sol...*
Comienza 2025. Un inicio cómo cuando nace un niño. Recuerdo, justamente,
cuando era niño que los cale...
Jacques Nassif Entre todos los profesionales del campo “psi”, como se dice
hoy en día, los sucesores de Freud y de Lacan son los únicos que no se
content...
*Stefano de Luigi* es un fotorreportero italiano (nacido en 1967 en
Colonia, Alemania, vive en París) que entiende la fotografía como una forma
de autoanál...
En su análisis del llamado *realismo capitalista*, el desaparecido Mark
Fisher señalaba como uno de los rasgos del capitalismo tardío la
hiperburocratiza...
Burt Freeman Bacharach (n. Kansas City, Misuri; 12 de mayo de 1928) es un
compositor, productor y cantante estadounidense. Cientos de sus canciones,
much...
Excelentísimo Don Josep Borrell Ministro de Asuntos Exteriores, Unión
Europea y Cooperación Gobierno de España Madrid.- Nosotros, venezolanos y
europeos es...
[image: Babylonian Talmud]
Of the nearly 500 Hebrew manuscripts held by the Bavarian State Library,
the one presented here is without doubt the most valuabl...
[image: Talmud babilónico]
De los cerca de 500 manuscritos hebreos conservados en la Biblioteca
Estatal de Baviera, el que aquí se presenta es, sin duda, el...
Dedicarse a la música en este momento es realmente desalentador, justo
cuando se escucha más música que nunca. Los artistas y creadores
abandonados a su su...
"La vida íntima se ha convertido, lo que no ocurría antes, en una cuestión
social". Oportuna, y sorprendentemente actual, reflexión que podría
resumir a l...
Agilberta se convirtió en adulta sin haber sido nunca niña. Y no lo fue,
porque los niños no piensan en la muerte. Agilberta, sin embargo, empezó
pronto ...
ME VOY A DAR LA VUELTA AL MUNDO
¿ALGUIEN PUEDE OFRECERME UN LUGAR EN SU CASA?
Queridxs amigxs, a partir del próximo mes de junio, en concreto el día 10
...
*DANIEL ACEVEDO*
*Daniel José Acevedo (Medellín, Colombia 1986) Historiador de la
Universidad Nacional, magister en estudios literarios y tallerista de ...
Por RT Kim Jong-nam, medio hermano del líder de Corea del Norte, se reunió
con un espía estadounidense en Malasia cuatro día antes de ser asesinado,
según ...
*...apreté entre mis manos un puñado de pétalos mustios*
*y supe del dolor de una flor cuando se muere*
*...y brotaron dos lágrimas en** la palabra que nac...
De *Siete Noches*, conferencias magistrales de Jorge Luis Borges realizadas
en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, entre junio y agosto de 1977. El
ciclo...
La memoria, huidiza, opaca, transitoria, me engaña otra vez con sus
mentiras.
Volverá -me dice-, volverás a verlo.
Te reirás con él como lo hacían ant...
Desde 1992, cuando dejó de ser arquitecto, Diego Trujillo ha actuado en más
de 20 programas de televisión. ¿Cómo asume la vida cotidiana una persona
con ta...
*Imagen: Amalia R. Google+*
Ver más imágenes de Amalia R. Google+
"Elija el lector una palabra cualquiera, dígala muchas veces seguidas -
poco a poco esta...
Today's post showcases works by the painter, illustrator, and poster artist Vladimir
Bobritsky
(or Bobri, as he came to be known). Born in a wealthy fa...