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martes, octubre 04, 2011

Nick Cave, el otro


Hay un Nick Cave blanco y sombrío, voz cantante de unas malas semillas musicales, australiano de origen, primo hermano físico de Benjamin Biolay y pariente sonoro muy cercano de Tom Waits, Leonard Cohen, Marianne Faithfull, Lou Reed, Patty Smith y, me atrevo con esto, del menos centelleante de los Bowie posibles.



Hay un Nick Cave negro y colorido, autor de trajes sonoros de aire tribal que convierten al cuerpo que los lleva en una excusa necesaria para el movimiento, en un mecanismo imprescindible para ese susurro, a veces casi imperceptible, de los diversos materiales usados para construirlos.
Trajes habitáculo para cubrir cuerpos que, con modesta arrogancia, desean llamar la atención sin ser vistos. Cuerpos peana para exhibir esculturas blandas de amoroso canibalismo cultural y artístico.




Cada uno como otro del otro.


Chau. Hasta un día de estos. Los dejo con ellos.

miércoles, mayo 18, 2011

Cada vez que decimos adiós...


Cole Porter, autor de esta canción -chaqueta abierta, pierna cruzada- de paseo feliz por Venecia en compañía de tres amantes amigos...
















Y para terminar, Cole Porter otra vez, aquí solo, en un dibujo del maestro David Levine.

jueves, febrero 10, 2011

la flaca Annie (Lennox)


¿Tiempo de palabras o tiempos de silencio?
Se acerca el fin de semana y los medios anuncian que esa boina atroz que cubre nuestros cielos y oculta nuestro sol, seguirá creciendo.
¡Cantemos y bailemos que mañana toseremos!
No es la primera vez que Annie -si la hubiese conocido en Buenos Aires, entre los amigos la hubiéramos llamado cariñosamente "la flaca"- aparece por aquí.
Esta mujer me gusta siempre y desde siempre. Desde los 80, vaya, que a veces soy muy exagerado.
Tiene amigos, otros tan flacos como ella, que también me gustan, y cuando se hace imprescindible defiende causas que yo también defiendo o defendí.
Se las presto un rato, porque creo que presentarla no será necesario.
Es nuestra, vuestra.
Algunos de sus mejores videoclips están sujetos a unas leyes de reproducción muy precisas y acotadas.
Aquí y aquí y aquí pongo los links para que los veáis. Bien valen un click.

¡Que lleguemos felizmente al lunes y un sol claro como los ojos de Annie vuelva a brillar sobre nuestras cabezas!











Fotografía/retrato de Mark Ridell

sábado, noviembre 06, 2010

un 9 de noviembre...


...de 1799, en París, Francia, Napoleón Bonaparte da un golpe de estado conocido como el 18 Brumario, accediendo al poder y señalando el fin de la Revolución Francesa.
...de 1893, en Grecia, se termina de construir el Canal de Corinto.
...de 1938 se produce en Austria y Alemania "la Noche de los cristales rotos", dando comienzo a la persecución y masacre de los judíos.
...de 1944 la Academia Sueca vuelve a otorgar los Premios Nobel que había suspendido desde el comienzo de la guerra.
...de 1960, el republicano Richard Nixon es vencido por el candidato demócrata John F. Kennedy por un estrecho margen de votos.
...de 1965, y en Estados Unidos, se produce el primer apagón eléctrico de la era moderna. Ocho estados de la costa este, incluído New York, permanecen sin luz durante más de catorce horas.
...de 1989 cae el Muro de Berlín y las dos Alemanias vuelven a unificarse.

Y como para mí toda la Historia, el Universo mismo, ni siquiera existiría de no haber sido así:
el nueve de noviembre de algún año lejano que no logro recordar, nazco yo, Dante Bertini ...y, para rizar el rizo de esta fecha, otro nueve de noviembre de hace ya 4 años aparece el primer post de Cacho de pan.

Gracias a la vida por darme tanto, a ustedes por seguir visitándome y a mi admirado Cole Porter por desearme felicidades con una canción tan sencilla y espléndida como esta...



ilustración de Bertini


Posdata:
Cuando todos parecían haberla olvidado, yo seguía acordándome de ella.
Para darle un toque de amargura a mi cursilona, virtual tarta de cumpleaños, en estos días escorpianos se ha muerto Jill Claybourgh. Padecía leucemia desde hacía más de veinte años, pero nunca dejó de actuar en la profesión que había, y la había elegido, casi por casualidad, mientras cursaba sus estudios universitarios.
Mujer culta y refinada -bastaba con mirar sus manos para entender que su educación y sus genes tenían vocación aristocrática-, dos veces candidata al Oscar de la Academia y protagonista de algunos filmes emblemáticos del siglo pasado, sabía sin embargo ocultar un carácter decidido y luchador, amante de los riesgos artísticos e intelectuales, detrás de su mirada dulce y de su sonrisa entre bondadosa y frágil, siempre al borde del quiebre melancólico.
Lamento tu muerte, Jill. Siempre pensé que podríamos haber sido muy buenos amigos.

jueves, enero 21, 2010

...8 y medio...Nueve...¿bailamos?


Federico Fellini baila, látigo en mano,
durante el rodaje de 8 y medio (1963)
Fotografía de Tazio Secchiaroli




miércoles, diciembre 30, 2009

2010 en danza

Un antiquísimo proverbio atribuído a los gnósticos dice:
"Quien baila conoce el significado profundo de la vida".
Pues eso:
Que el nuevo año nos encuentre en danza.

lunes, noviembre 23, 2009

¡¿críPtico?!



¿Qué dice este post sin decirlo claramente?

viernes, octubre 02, 2009

¡Te tengo, tango!


"Tango, tango, sólo se que al evocarte se me pianta un lagrimón..."
No es mi caso, lo juro. Me gusta el buen tango -y en este casillero incluyo a todo el tango que me gusta, por supuesto- sin embargo no suelo llorar cada vez que escucho Volver, La cumparsita, Maquillaje o la Milonga Triste de Homero Manzi.
Alguien dijo alguna vez que el tango es un pensamiento triste que se baila. Algún otro -vaya a saber por qué razón, más resentido- que era el lamento de un cornudo. Puede que sea así, aunque deberán reconocer que hay pocos cornudos en el mundo con tanta capacidad poética como la que despliegan los grandes letristas del tango:
Ya sé, no me digás, tenés razón: la vida es una herida absurda;
Y estas notas que nacieron por tu amor, al final son un silicio que abre heridas de una historia;
Sur, paredón y después, sur, una luz de almacén, ya nunca te veré como te viera, recostado en la vidriera y esperándome;
Fuí un gil porque creí que me inventé el amor, un gil que alzó un tomate y lo creyo una flor;
Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando, su boca que era mía ya no me besa más;
Por eso en tu total fracaso de vivir, ni el tiro del final te va a salir;
He llegado hasta tu casa, yo no sé cómo he podido, al llegar hasta el umbral, un candado de dolor me detuvo el corazón;
Venías por el sendero, delantal y trenzas sueltas, castigo me dió tu mano pero más me dió tu ausencia;
Vuelvo vencido a la casita de mis viejos, cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria: los veinte abriles me llevaron lejos, locuras juveniles, la falta de consejo...

No creo que haga falta seguir. Son frases de tango que llevo prendidas a mi memoria desde que era un pibe rockero al que no le gustaba para nada el tango. El tango es pura ideología, desde ya. Y no precisamente optimista. Abandono, decepción, miseria, engaño, deslealtad, amores imposibles, enfermedad, tristeza. Los condimentos que nunca faltan en la mesa de un pobre. Si no tienen algún disco de tango en casa, pasen un rato por You Tube o visiten Todo Tango y presten atención a las letras. Entenderán mejor de qué estamos hechos muchos argentinos... y también por qué los anglosajones nos vendieron con tanta facilidad un cielo lejano, irisado y con diamantes.
Jorge Luis Borges aseguraba aborrecer el tango canción. Le parecía que la inclusión de la letra cantada había destruído la esencia más pura del tango. Ironías del destino, burlas del tiempo que siempre acaba por modelarnos a su antojo, casi al final de su vida el mismo Borges permitió que compositores jóvenes pusieran música a varios de sus poemas e inclusive llegó a escribir alguno especialmente para ser cantado.
Al final todos somos Edipo: pretendiendo escapar del augurio siniestro, terminamos cayendo en él de la forma más ciega.

Ayer los Hombres Sabios de la Unesco han declarado al tango Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y Liliana Sáez, de Kinéphilos, dedicó un post a esa noticia. Para ilustrarla usó a los deslumbrantes hermanos Macana, y yo, que no los conocía, caí como un chorlito en la trampa de su fascinante desparpajo.
Así, entre hombres, se bailó el tango en sus principios, cuando ni siquiera las putas extranjeras, más sabias en la danza cuerpo a cuerpo, habían llegado al tan aleonado como poco feroz Río de la Plata.

Posdata: coincidiendo con este reconocimiento de la Unesco, un libro barcelonés con mi pequeña, mínima, aportación al tango. En amorimás (pulsar), mi otro blog, aquí al lado.

Posdata 2: ha muerto Mercedes, la negra, Sosa.
Un adiós sin palabras, o, aún mejor, a través de su voz.




Y aquí, con imágenes de mi amigo Maxime Ruiz:

lunes, septiembre 21, 2009

Amores Mediáticos


Buscaba la letra de un lied de Schubert (!) y me encontré con esto que veréis pulsando aquí.
Los románticos desocupados disfrutarán de este video con los ojos humedecidos y el alma ganada por la melancolía, mientras se susurran: "¡ya podría pasarme a mí!".
Los escépticos darán por sentado que se trata de un montaje, obra de un productor discográfico, o televisivo, especialmente astuto.
Los que entiendan francés se preguntarán si estos dos tipos son de fiar, confesando como confiesan, a toda voz y sin ningún complejo, ser capaces de hacer cualquier cosa que les pida su amor.
Por último, los supervivientes de terremotos o tsunamis saben muy bien que por más enamorado que se esté es imposible pasar por alto catástrofes tan destructivas y ruidosas como esas.
¡Ah! Ella es belga-canadiense, él francés con genes italianos, como Ives Montand.
Aunque aquí no sabemos casi nada de esta pareja -¡ay! ...si fuera sólo esto...-, parece que el muchachote de negro canta desde los trece años, ha actuado en infinidad de galas y conciertos e interpretó un buen puñado de comedias musicales.
El romance con Lara -laralalá-, también cantante de éxito en su país, comenzó en 1998.
No quieran saber el final de la historia. Ellos aseguran que la eternidad y el cielo los tratará aún mejor que la vida misma. Sensible como soy a cualquier tipo de desenlace, he preferido no enterarme de nada más. Por si acaso.
Como gran final, los invito a comprobar mediante vuestros propios ojos y oídos que aquello de "donde caben dos, caben tres" , puede resultar verdadero. A pesar de las notorias, y aparentemente irreconciliables, diferencias existentes.
Ilustra un fotomontaje de Jean Paul Goude.

POSDATA: Luzdeana ha puesto una razón a mi siempre irracional subconsciente. Hoy, 21 de septiembre, empieza la primavera en Argentina. Este post al que suponía arbitrario, quizás no lo sea tanto. O lo es con la misma alegre arbitrariedad de este otoño europeo que recién empieza, llenando de flores y color los balcones de mi casa.
Un recuerdo especial para mis amigos del otro lado del Atlántico; también para los más cercanos Maxime Ruiz y R.C. El primero por haberme hecho conocer a Maurane, la segunda por ayudarme a recorrer los laberintos de Ariadna.


POSDATA 2: hoy a las tres de la tarde ha muerto An(Toni)o (López)Lamadrid, editor-creador de la Editorial Tusquets. Otra pérdida lamentable que me toca de cerca. Tanto como para equivocar alguna fecha en la anterior posdata. Gracias a Marina, ahora ese error ya está solucionado.

martes, julio 21, 2009

del asombro frente a las bellas artes


Tres de la tarde del miércoles. Dos mujeres discuten acaloradamente en la calle Enrique Granados, a pocos pasos de donde saboreo un fresco menú veraniego en compañía de algunos amigos. Las contendientes comparten, además de una altura física considerable, el tamaño de sus narices, de parecido, familiar dibujo. En ningún momento llegan al golpe directo, aunque los rostros se acercan hasta rozarse, los brazos se levantan amenazantes y las voces adquieren segundo tras segundo más volumen. Todos los clientes del restaurante estamos pendientes de sus idas y venidas. Se mueven en un radio de cincuenta metros: caminando y deteniéndose, empujándose, cerrándose una a otra los caminos posibles con una presión sostenida que intenta cambiar el rumbo de sus pasos nerviosos; de Enrique Granados a Mallorca, de Mallorca a Enrique Granados.
Comenzamos a barajar hipótesis. Son hermanas, madre e hija, amantes, rivales, socias enfrentadas por acuciantes problemas económicos. Rubia, con el pelo recogido en una coleta, la de mayor edad; morena de cabello corto y ropa casual de corte masculino, la otra. ¿Y si fueran una pareja de actrices que están siendo filmadas a la distancia y repiten, respondiendo a las órdenes de unos ocultos pinganillos, la misma escena de un guión cinematográfico?
A todos nos parece notable que no puedan separarse. Conque una sola de las dos mujeres se desprendiera por un momento del desagradable lazo que las une, la situación perdería tirantez, podría solucionarse sin necesidad de recurrir a ningún tipo de violencia. Pero el asfixiante nudo parece no admitir deserciones. Se ha ido estrechando con el tiempo y ahora resulta prácticamente indisoluble.
La otra noche, cuando terminó la representación de Purgatorio y el público animoso y confiado que había llenado la sala (dispuesto a dejarse seducir por el vacuo espectáculo de Romeo Castellucci desde el mismo momento de comprar las entradas) empezó a desalojar despaciosamente el lugar, mi acompañante y yo nos encontramos con el escritor Andreu Martin y su mujer, Rosa, psicóloga de profesión.
¿Les gustó?, pregunté.
Bastante, dijo Andreu con una chispita burlona en los ojos. Y, gozando íntimamente con su ocurrencia, añadió: A ella le ha gustado mucho y a mí absolutamente nada.
La mujer de Andreu parecía muy impresionada por la relación entre el padre abusador y el pequeño hijo víctima de esos abusos.
Le dije que el tema me parecía una excusa dramática con demasiada actualidad en los medios como para no sospechar de una elección oportunista.
-Podría centrarse sobre la esposa y daría exactamente lo mismo, acoté.
-¡No... es muy diferente! Un niño no tiene escapatoria alguna. Estará marcado para siempre por esa relación abusiva.
-Como todos, insistí. Si bien es cierto que este caso puede ser especialmente patológico, todos estamos marcados por nuestras relaciones, en particular por las parentales.
Como es de suponer, ninguno logró convencer al otro. Ni siquiera podría asegurar que lo intentáramos.
A mí me daba igual el tema, sin duda urticante. El montaje de Castellucci es plano, ilustrativo, no intenta desentrañar el porqué de los hechos. No hay ninguna pregunta sustancial y sí varias respuestas que podríamos sintetizar en una específica, de profunda raíz cristiana: el purgatorio está en la tierra, en nuestra vida cotidiana, en los seres que nos rodean. El infierno que Sartre atribuía a los otros, ha descendido un peldaño en la lista de los castigos posibles convirtiéndose en este espacio donde mediante la flagelación y el escarnio podremos hacernos perdonar de nuestros pecados, para ascender luego, ya libres de toda culpa, al paraíso prometido. Esto en los papeles, en las declaraciones, en las críticas, porque en manos de Castellucci, el Purgatorio es simplemente un espectáculo a todas luces elegante, servido con moderno (?) y abundante despliegue técnico, en el que las actuaciones importan tanto como ese piano de cola donde nadie toca. Igual que los televisores sin mando a distancia que pretenden ubicarnos en alguna década pasada o el enorme Mazinger Zeta que asoma sus ojos parpadeantes en la tercera escena, los actores son instrumentos vacíos con sonido amplificado, marionetas veladas por una pantalla de tul en la que se proyecta redundantemente el guión de esas acciones mínimas desarrolladas por sus esquemáticos personajes sobre el escenario.
Si me dejara llevar por los dos espectáculo que llevo vistos en el Grec de este año, podría asegurar que la parafernalia técnica está asfixiando con sus excesos las zonas más sensibles de las artes escénicas. También Silvie Guillem, impecable bailarina, instrumento afinado hasta en sus más mínimos acordes, se enrola con Eonnagata en esta lujosa teatralización de la nada aderezada con la pizca de escándalo necesaria: la ensalada Glamour no puede resultar desabrida. Luces impactantes de Michael Hulls y refinado vestuario de Alexander McQueen para mostrar y cubrir las ambiguedades de un personaje desdoblado en la línea tripartita del mismísimo Espíritu Santo.
El asombro ha ocupado el lugar de la emoción. Nuestro deslumbramiento se desvanece apenas se desvanece el efecto especial que lo ha producido.
Dos mujeres sin atrezzo alguno, enfrentándose en la calle por vaya a saber qué cosas, tienen más fuerza dramática, despiertan más incógnitas, que cualquiera de estos espectáculos a cincuenta euros por cabeza.

ilustra: Eonnagata, saludo final de Russell Maliphant, Sylvie Guillem y Robert Lepage. foto de Dante Bertini.